La conservación se centra en proteger y gestionar activamente especies, hábitats o ecosistemas específicos para mantenerlos en su estado actual o histórico. Esto suele implicar intervención humana, como la restauración de hábitats, programas de cría controlada o el control de especies invasoras.La rewilding, en cambio, busca restaurar los ecosistemas para que funcionen de manera más natural y autónoma, con la mínima intervención humana posible. A menudo incluye la reintroducción de especies clave (como depredadores o herbívoros) y permite que los procesos naturales moldeen el paisaje con el tiempo.En resumen, la conservación es más intervencionista y de mantenimiento, mientras que la rewilding apuesta por dar más libertad a la naturaleza para autorregularse, como también se explica en coolzino casino
